miércoles, 17 de noviembre de 2010

Empujándose en el supermercado,muchas madres sollozando.
Las noticias llegaban,nos quedan cinco años para llorar.
El conductor del noticiero gimió y nos dijo que la tierra realmente estaba muriendo;
lloró a mares, su cara húmeda...Entonces supe que no era mentira.

Escuché teléfonos, operas domésticas, melodías favoritas;
vi muchachos, juguetes, planchas eléctricas y televisores.
Mi cerebro dolía como un almacén,no había espacio de sobra;
tuve que amontonar tantas cosas para guardarlo todo allí,
toda la gente gorda y flaca, y toda la gente alta y pequeña,
y toda la gente que no es nadie, y toda la gente que es alguien.
Nunca pensé que necesitaría tanta gente.

Una chica de mi edad se volvió loca y golpeó a un niño pequeño;
si un hombre negro no la hubiera detenido creo que lo hubiese matado.
Un soldado con un brazo roto miraba fijamente las ruedas de un Cadillac.
Un policía se arrodilló y besó los pies de un sacerdote,y un travesti vomitó a la vista de tal escena.
Me pareció verte en una tienda de helados,bebiendo largas y frías malteadas;
sonreías y agitabas tus manos, te veías tan bien.
No creo que supieras que estabas en esta canción.

Hacía frío y llovía, me sentí como un actor,y pensé en mamá y quise volver allá.
Tu rostro, tus pasos, la forma en que caminas;te beso, eres tan bella, quiero caminar a tu lado.

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